De verdad cuesta mucho creer que estamos en la Ciudad de México, una de las más pobladas del mundo. Estos senderos inician a poco más de 2 mil 800 metros de altura. Son tan solitarios, tan limpios y tan seguros que de verdad cuesta mucho imaginar que apenas unos metros atrás hemos dejado el hacinamiento, los embotellamientos y la espesa nata de contaminación. Es interesante saber que muchos de estos senderos han sido preservados gracias a la empresa Ingenieros Civiles Asociados, que sin mucha, o nada de promoción agradece así las grandes obras que le han confiado en México. Que diferencia, y esto es a título absolutamente personal, de la empresa de intermediarios y coyotes conocida como OHL que ha defraudado miles de millones de pesos a los mexicanos para obtener contratos darle mordidas a políticos de distintos colores tanto en México como en España. . Quienes no han subido por la carretera Picacho-Ajusco en varios años quedarán sorprendidos tanto por el terreno qu...
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